Reseña del gastrónomo
Con tan solo un par de meses de servicio, Café Pia ha tomado ya, un lugar dentro de los
favoritos para desayunar. Y es que no es para menos. Su carta es variada y sobresalen
muchos platillos que se antojan. A veces me pasa que recorres y recorres una carta y
nada te llama, quizá sea que en cada platillo tienen una llamativa foto del cómo se ve y te
invita a tomar la decisión.
Con decoración muy cálida, con mucho ladrillo aparente y una gran terraza, se presenta
este nuevo restaurante que ya está entre mis favoritos, les cuento.
Tuve un desayuno de negocios con Nacho (no el mismo nacho que algunas veces he
mencionado sino; otro nacho) y lo cité ahí para probar, porque ya lo traía en la mira. Y es
que el oficio de servirles cada semana con una lectura, demanda siempre tener una lista
de lugares por visitar y éste era uno de ellos.
Pedimos 3 platillos para compartir, que obvio no nos acabamos por lo bien servidos y
todos muy buenos. iniciamos con un sandwich de queso brie $135 que se ve
espectacular en la foto del menú digital y que no falla en nada, en unas buenas rebanadas
de hogaza de pan de masa madre y, relleno de una buena porción de queso brie fundido
en compañía de una compota de zarzamora, hacen el matrimonio perfecto para iniciar el
día y los bocados. El pan viene dorado al sartén (o plancha) a la mantequilla y muy
crujiente. Esta bueno bueno. Me considero más bien de paladar salado, no dulce y éste
me encantó, quizá sea que estoy llegando a esa edad del dulzor. O quizá sea el sereno
pero estuvo ¡de lujo!
Seguimos con unos huevos en mole de olla $110 es un gran platillo, totalmente diferente
a lo acostumbrado. Cómo de rancho. Se ve como una lasaña tal cual, son escalopas de
huevo una encima de otra bañadas con un ligero mole muy aguadito (parece mas salsa
que mole pues) acompañado con muchos colores que le dan esos pequeños trocitos de:
zanahoria, ejotes, papa, elotitos en mitades y chinchayote. Lo presentan en plato hondo y
lo coronan con una buena cucharada de crema de rancho y lo acompañan con unos
buenos frijoles negros espolvoreados con queso cotija.
Por último, no podían fallar los chilaquiles Rojos $110 sólo tienen de este sabor, mis
verdes favoritos no se sirven aquí pero, estos rojos bien dan la pelea. En una salsa, sin
picor alguno, de mezcla de chiles entre los que se destacan guajillo y ancho, bien
impregnada en los totopos y que a pesar de que fue el platillo que probamos al final, éstos
seguían muy firmes y crujiente. De buen sazón, se acompañan con esos ricos frijoles
negros, una buena porción de crema y queso espolvoreado.
Me da mucho gusto que inicie un restaurante con el pie derecho y que a pesar de su
temprana apertura haya estado llena y con fila para ingresar en martes.
Larga vida Café Pia.
¡Se feliz!
Add a comment