Reseña del gastrónomo
Por allá del año 2014, el Chef Tomás Fernández, abrió este magnífico restaurante en la calle Calderón de la Barca, esquina López Cotilla, una cuadra antes de Pérez Verdía. En la pandemia, es decir en 2020, lo vendió a una nueva administración, pero … el que fuera sous chef de Tomás, Juan Antonio Rangel se quedó de Chef principal, dando continuidad a todas las recetas y sabores. El lugar, desde entonces cambió, para bien, dándole más vida, con arte y plantas, incluso pareciera que lo remodelaron, pero no, sigue siendo el mismo salvo algunos detalles por aquí y por allá.
Siempre lo he considerado como una de las mejores propuestas en Guadalajara, siempre tienen productos que se saben frescos y platos muy bien presentados y de sabor.
No tenía ganas de un plato fuerte solemne, sino; picar y probar varias cosas, solo entradas. Por lo que te cuento como me fue.
Iniciamos con unos buenos boquerones $290 en un plato mediano, extendidos los presentan en un nada de un aceite de oliva de gran calidad, a sus lados 3 rodajas de baguette con un tomate deshidratado en cada uno todo con un sobrito de tomate que dividía al plato y que coronaban unas aceitunas. Magnífica entrada y muy fresca para la temporada. Los boquerones sí de lata, pero muy sabrosos.
Seguimos con unos piquillos rellenos de bacalao $280 que son estos pimientos del piquillo que son tan sabrosos con un relleno abultado de un preparado de bacalao. Vienen 6 piezas y los bañan con una salsa roja cremosa del mismo piquillo que acabas chopeando con el pan.
Llegó el pulpo a la gallega $240, que no podía faltar. Que es de recta sencilla, pulpo cocido, con papas que deben cocerse en la misma agua donde se coció el pulpo para luego trocear, dar una buena espolvoreada de pimentón de la vera y sal de grano y bañar con un serpentín de un buen aceite de olivo. Menos es mas y aquí lo dejan en su punto y con el mejor de los sabores.
Por último, pero no menos, y para cerrar con broche de oro, degustamos unos taquitos de marlín $120, éstos sí no deben ser muy españoles pues, vienen 3 taquitos dorados, en flauta, rellenos con un guisado de marlín, sí muy húmedo, pero sin escurrir, así queda cuando lo saben hacer dicen, bañados con una buena dosis de salsa verde a base de tomatillo y aguacate, son un verdadero deleite y una ofrenda a este platillo tan tradicional en México.
Esta vez el antojo fue de entradas y cocina fresca por los calores, pero tienen grandes platos como sus pescados que los ofrecen con alubias y chorizo, con vinagreta de tomates deshidratados y uno al vapor que es de mis preferidos.
¡Sé feliz!
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